Y un día volvieron los colectivos de la línea 60

Fueron más de 40 días de conflicto entre los trabajadores y los empresarios de la línea 60 en los que los usuarios quedaron en medio de una batalla sin cuarteles que los dejó sin el esencial transporte.

Todo comenzó por el despido de un chofer porque –según la empresa- había tenido muchos accidentes, en protesta, sus compañeros hicieron un paro “a la japonesa”, o sea, no cobraron el boleto, hasta que la empresa MONSA decidió impedir la salida de los colectivos y despidió a 53 choferes.

La situación se agravó por la falta de intervención del Ministerio de Trabajo, que recién apareció en escena a los 30 días del inicio del conflicto. Ya se había cortado la autopista Panamericana en varias oportunidades, y hasta los manifestantes y los gendarmes se había trenzado en una gresca en la que volaron piedras y botellas de un lado, y balas de goma y gases del otro.

Así las cosas, y mientras que el Secretario de Seguridad, Sergio Berni, seguía el conflicto desde un helicóptero, la cosa fue empeorando, los usuarios seguían sin poder viajar con normalidad y hasta los automovilistas sufrieron horas de espera en las largas colas que se generaban en los piquetes.

¿Terminó el conflicto? No. Por una semana hay un pacto de no agresión en la que deberán encontrar una solución que satisfaga a todas las partes.

Lo cierto es que en esta historia ni los choferes, ni los empresarios le lavan los pies en agua bendita. Los gremialistas politizaron el reclamo y MONSA se extralimitó en sus facultades patronales.

Ahora la pelota está en el campo del Ministro Carlos Tomada quien de definitiva, será el responsable de allanar el camino para que prospere un acuerdo definitivo.

Fuente: escobarnews.com