La naturaleza no es el problema, la especulación inmobiliaria, si

El miércoles 25, Escobar fue el escenario de una gran inundación que afectó a todo el distrito. Hasta el momento, se contabilizan 2 personas muertas (Ayrton Rubén Francisquelli, de 20 años; y Laureano Lara Rodríguez, de 71 años) y más de 200 familias evacuadas. Esta situación no es nueva: durante años los distritos de la cuenca del Río Lujan se ven afectados por importantes inundaciones producto de una planificación urbana en función de los intereses de emprendimientos urbanísticos privados (countries y barrios cerrados) y el crecimiento descontrolado de edificios torre en el casco urbano. Como venimos denunciando hace tiempo, junto a las organizaciones ambientales de la zona, esta situación se agravó a partir del boom inmobiliario en toda la zona norte donde todos los intendentes han propiciado la modificación del ordenamiento urbano transformando a las áreas protegidas (humedales y alrededores, donde precisamente debe escurrir el agua) en zonas habitables. Los beneficiarios han sido los Constantini y O’Reilly, promotores de emprendimientos inmobiliarios de lujo en la zona de humedales.

El intendente Guzmán, hasta hace poco tiempo kirchnerista y ahora devenido candidato por Massa, es el principal responsable de esta catástrofe. Su gobierno, en un tratamiento express, modificó la zonificación del partido en función de los grandes negociados inmobiliarios. Todo ello ocurrió pese a las advertencias de las organizaciones ambientales y especialistas en el tema. Fiel a su estilo, el municipio emitió un comunicado responsabilizando a la gran cantidad de lluvia que se precipitó y a Autopistas del Sol por no hacer mantenimiento. Insólito.

La respuesta oficial: “Si no quieren inundarse, presenten una lista y ganen las elecciones”

Dos días después, un grupo de vecinos autoconvocados se acercó al municipio y fueron atendidos por representantes del gobierno. Allí acompañamos el reclamo de la falta de obra pública y la falta de un plan de contingencias frente a una situación que se repite a menudo. Asimismo, se denunció a la policía local que amenazó a los afectados por el corte de una calle. Frente a todo esto, el subsecretario de Acción Social Carlos Tabarez no tuvo mejor idea que decirle a los afectados “si no quieren inundarse, presenten una lista y ganen las elecciones”. Nos retiramos de la reunión para decidir los pasos a seguir y se acordó una asamblea de los inundados para la semana entrante.

Por una salida independiente del gobierno y la oposición patronal

Para terminar con las inundaciones y el acaparamiento de la tierra para la especulación inmobiliaria es necesario un reordenamiento urbano sobre nuevas bases: exención de impuestos a la vivienda única e impuestos extraordinarios a la gran propiedad onerosa para financiar un plan de obra pública destinado a desagües y cloacas (que la mayoría de las barrios no tiene). Indemnización para todos los afectados para la reconstrucción de sus hogares. Por otra parte, está planteada la derogación de la Ordenanza 14896/14 de “rezonificación” que invade los humedales y cursos naturales de agua. Los bloques oficialistas (Massa) y la oposición (FPV, el PRO, entre otros) apoyaron de manera unánime estas modificaciones, con las consecuencias a la vista.

Sólo la acción independiente de los trabajadores frente a estos bloques puede abrir un camino para la satisfacción de estos reclamos

Claudia Consiglio, dirigente del partido Obrero Escobar