Jueves, 06 de
mayo de 2010
Señor Director:
La presente es
para aportar
algunas
disquisiciones
en orden al caso
del episodio
ocurrido el día
22 de abril
acerca de un
joven
escobarense
llamado Adán
Silvio Minuet.
Ese día, llegué
al lugar de
dicho episodio
convocada por el
cargo que ocupo
que es el de
Defensora del
Pueblo Adjunta
del Partido de
Escobar, desde
un llamado
telefónico
realizado a la
Defensoría, que
nos hizo
accionar
rápidamente a la
Defensora del
Pueblo y a mi.
Al llegar nos
encontramos con
que no había en
el
lugar personal
idóneo aún y nos
dirigimos
directamente
hacia Adán
Silvio Munuet
dada la
emergencia del
caso.
Transcurrieron
las horas y el
vínculo iba
estrechándose,
yo en ningún
momento recibí
indicaciones de
retirarme del
lugar, siempre
acompañada por
momentos por el
Comisario Vara y
por la Defensora
del Pueblo.
He recibido
variadas
expresiones: No
se iba a tirar,
nunca hubiera
ocurrido, y
otras de subido
tenor que no
corresponde
publicar. Otras
(las más,
gracias a Dios)
“qué bueno que
vive este
muchacho”, otras
de
agradecimiento
hacia los que
hemos estado
allí arriba. Y
otras de
muchísimo
reconocimiento.
Lo que quiero
aportar con mi
nota es: que la
Brigada Halcón
tardó tres horas
en llegar pues
venían desde La
Plata, o sea que
no contamos con
personal de las
Brigadas en zona
norte . Que no
creo que ellos
hubieran
negociado un
final feliz con
Adán en tan sólo
el tiempo en el
que lo hemos
hecho en el
tramo final. Es
importante
incluir que en
dicha
negociación
pidieron mi
intervención
junto con ellos
como persona
clave para
disuadirlo dado
el vínculo de
confianza
establecido
hasta ese
momento con
Adán. Lo más
probable es que
también hubieran
transcurrido
varias horas,
pues en el lugar
en el que se
encontraba Adán
hacía imposible
acciones
contundentes
(físicas) que
ellos suelen
poner en
práctica cosa
que me
transmitieron
tal cuál. Que cuando
ellos llegaron
era muy probable
que el joven ya
hubiera entrado
en lo que se
llama período de
desgaste. Que la
Brigada Halcón
nos ha
felicitado
personalmente y
públicamente
ante los
periodistas. Que nos
han dicho que
sin nuestro
accionar hubiera
sucedido lo
peor. Que las
horas
transcurridas
allí fueron de
permanente
negociación y
realizadas con
la idoneidad que
creo tener. Que he
puesto en juego
mi prestigio
profesional y mi
ser entero. Que he
dejado trasuntar
minuto a minuto
mi vida,
comprometida
siempre en hacer
todo “lo mejor
que puedo” y no
sólo desde mi
profesión, sino
desde mi
corazón. Que en
ningún momento
se decidió
relevarme de
esta situación. Que no
es tan fácil
opinar desde más
de dos metros de
distancia y a
modo de
espectáculo
menos, acerca de
la personalidad
del joven o
acerca de lo
accionado por
toda la
comunidad que lo
rodeaba.
Quiero hacer
público que el
joven, el día
lunes siguiente
a lo ocurrido,
acudió a la
Defensoría del
Pueblo para
solicitar
contención y
orientación,
pues hubo
recibido
maltrato
(violación de
los Derechos
Humanos
Universales) en
el hospital
psiquiátrico en
donde fué
internado, según
lo atestiguan
familiares y su
padre quienes lo
retiran del
lugar bajo su
responsabilidad
(hecho publicado
por otro medio
de difusión).
Cuando un
periodista de
una radio
nacional muy
conocida me
pregunta por qué
le gritaban “tirate”,
yo le respondí
(palabras con
las que quiero
terminar esta
nota) “es que
cada persona
mira el mundo
con lo que tiene
dentro. ¿Dentro
de qué?. Dentro
de su mente. Y a
continuación le
dije: “Es muy
difícil ponerse
en el lugar del
otro” y sentir “com-pasión”.
Ojalá que juntos
vivamos para
ayudar a vivir,
e ir plasmando
un mundo en y
para la Paz.
Atentamente.
Silvia Zaffirio
Fuente:
Escobar News
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