06.12.2009
Sr. Director:
Agradezco desde ya este espacio para exponer nuestros
problemas. Nuestro barrio, a pesar del enorme
crecimiento de los últimos años, está por fuera de
cualquier proyecto serio por parte de nuestros
dirigentes.
Nos encontramos en medio de la desidia y de la
hipocresía. El clientelismo político encuentra en
nuestra gente muchas carencias y necesidades, que luego
de traducirse las promesas en votos, todo queda en la
nada. Y lo que se hace, se hace mal, con materiales de
mala calidad o insuficientes, por lo cual no tiene vida
útil para nadie...todo es plata mal gastada.
Me
refiero específicamente al asfalto de la calle
Orquídeas, desde Fresias hasta Peirano. Se realizó muy
lentamente la obra a razón de un mes por cuadra. Luego
otro mes para la cuneta-cordón. Pero como se realizó por
partes olvidaron hacer los desagües de las calles
laterales.
El
perjuicio es mayúsculo, pues no son sólo calles
inundadas, sino las casas de los vecinos con agua
contaminada. Lo que agrava el caso es la sala de
emergencias "Carlos Menen Juniors", que ante una lluvia
no demasiada intensa se inunda.
Se
sabe que es sumamente peligroso porque se manipulan
equipos que funcionan con electricidad. Cuando se han
presentado estos inconvenientes como reclamos, desde la
Secretaría de Salud se sugirió el cierre de la Sala,
cosa que no se puede hacer, porque es el único centro en
la zona para resolver problemas que pueden derivar en la
muerte, si no son atendidos a la brevedad.
Finalmente, el segundo problema grave es que a un par de
meses de "finalizada la obra" las calles se han roto y
en algunos tramos los vehículos deben hacer maniobras
evasivas peligrosas.
¿Porqué no hay un ingeniero en cada obra que controle
que la misma esté bien realizada? También debería haber
un funcionario que verifique que no se roben materiales
y que la obra se realice con idoneidad, y que ante
tantos inconvenientes se pueda reclamar a la empresa
contratada para que resuelva los problemas que han
surgido por su inoperancia.
Desde ya les estoy muy agradecida por permitirnos un
espacio de expresión.
Patricia Unger.
DNI 16.253.261
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