04.12.2009
Sr. Director:
Declaración del Partido Obrero de Escobar frente al
problema de la inseguridad.
La inseguridad ciudadana es un grave problema que
afecta, en primer lugar, a los trabajadores.
En función del reclamo de mayor seguridad, se han
desatado importantes movilizaciones populares en los
últimos meses. Escobar no ha sido la excepción: en el
día de ayer (miércoles 03/12) más de mil personas se
congregaron en la plaza central para reclamar a las
autoridades mayor seguridad.
Pero al reclamo, absolutamente justo, hay que hacerle el
siguiente señalamiento: para poner fin a la inseguridad
es necesario atacar a las estructuras del Estado, que es
donde se aloja y reproduce el crimen organizado.
Las principales estructuras delictivas están
relacionadas al narcotráfico, el lavado de dinero, la
trata de personas y la venta ilegal de armas. Nada de
esto podría desarrollarse si no fuera bajo el amparo del
Estado, sus políticos y sus fuerzas de seguridad.
El capitalismo es totalmente dependiente del crimen
organizado, simplemente porque es la actividad que mas
recursos genera, y por eso, es incapaz de brindar una
salida.
Nada podemos esperar de las fuerzas policiales, que son
las organizadoras de las zonas liberadas y protectoras
de narcotraficantes. Las famosas “cajas negras” o “cajas
paralelas” de la Bonaerense son el fiel reflejo de la
total complicidad que la institución policial mantiene
con el delito organizado.
Una mención especial merece la estrecha relación que
mantienen los comisarios, los gobiernos municipales y el
aparato de punteros políticos (especialmente del PJ),
donde se brinda protección a prostíbulos clandestinos o
a estructuras delictivas “menores” o menos desarrolladas
como desarmaderos ilegales.
El Partido Obrero es el único que tiene una salida para
la inseguridad.
Nada se resuelve con “mano dura” ni con bajar la edad de
imputabilidad. Para poner fin a la inseguridad
ciudadana, hay que desmantelar el aparato represivo y
terminar con la complicidad del Estado con el crimen
organizado.
Para ello, en primer lugar, deben ser destituidas las
cúpulas policiales de la Federal
y
la Bonaerense, por sus múltiples y comprobados lazos con
el delito.
Como segunda medida, la actividad de las comisarías debe
estar bajo control popular: planteamos que los libros de
guardia y los partes diarios estén sometidos al control
de representantes vecinales electos en asamblea y
responsables ante ella. Dichos representantes deben
desempeñar su cargo ad honorem, y en caso de no ser
realmente representativos, deben ser automáticamente
revocados y reemplazados.
De la misma manera, sostenemos que los jueces deben ser
elegidos mediante votación directa, para que rindan
cuentas periódicamente a la población sobre sus fallos.
Todo esto, con miras hacia la disolución del aparato
represivo y la constitución de una nueva fuerza de
seguridad ciudadana establecida sobre nuevas bases; sus
cuadros deben ser reclutados y seleccionados bajo el
control de organizaciones sociales y de derechos
humanos.
En cuarto lugar, es necesario que los bancos abran sus
cuentas y que sean directamente nacionalizados para
poner fin al lavado de dinero; lo mismo vale para los
casinos y la especulación inmobiliaria.
La descomposición del Estado y de la sociedad
capitalista no puede ni debe ser pagada por sus jóvenes,
condenados a la destrucción del paco; ni por los
trabajadores sometidos a la inseguridad cotidiana; ni
por la mujer, expuesta a las redes de trata de personas.
Frente a la incapacidad de los partidos tradicionales y
sus políticos, el Partido Obrero ofrece el este programa
de salida al problema de la inseguridad y lo pone
discusión con toda la población.
PARTDO OBRERO – Regional Escobar
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