ESPERANDO EL BICENTENARIO
Qué se dice de los
próximos festejos…
Por el Prof. Gustavo Issetta
Director
Investigaciones Históricas y Archivo Histórico,
Prof. Gustavo Issetta, nos invita a reflexionar,
mediante esta columna, sobre los próximos festejos de
los doscientos años de aquel grito de libertad.
Mientras se preparan los festejos, para los 200 años del
primer grito de libertad en nuestro país, resulta
interesante, escuchar a los que no les interesa, ni éste
homenaje a la Patria, ni la historia argentina misma.
Reconozcamos, que somos una especie de secta, los que
degustamos los relatos del pasado. Podemos decir, que el
post modernismo, ha triunfado, al menos rotundamente, en
la fijación del sentimiento de lo soluble, tanto como
explicación de la vida, como forma de vida. Son los que
cuando viajaron a Europa, sueltan comentarios como “la
pizza de la Argentina, es mejor que la italiana”. Y no
te dicen nada, de monumentos y de la historia que se les
cruza a cada paso. Claro, no entrarían en la secta del
historicismo, pero tienen la poderosa virtud, de
hacernos encontrar con el presente. Cosa bien difícil,
para los que revuelven la historia. Se agrava cuando
revolucionarios de todos los colores y tiempos, como
conservadores de todas las layas y gobiernos, viven si
se quiere en la virtualidad de su edad de oro. Saltan
hacia adelante, pero con un pie atrás. Aspiran a
restaurar un tiempo cero, superando las incomodidades y
mudanzas del aquí y el ahora. Pero los que no poseen una
visión histórica de la vida, nos acercan ese fluir
temporal de la siguiente forma: “¿qué vamos a festejar
si la revolución de mayo, no triunfó, por los políticos
de siempre? o esta otra ¡festejar! Qué? 200 años de
patética historia argentina?. Estas aparentes faltas de
respeto a nuestro panteón mayista, son simplemente
rápidas reflexiones que intentan contrastar, aquel
pasado, con éste presente. En realidad todos nos
preguntamos, que distancia existe, entre aquel 25 de
mayo de 1810 y éste del 2010. Que distancia en hechos,
logros, éxitos y fracasos, discursos, poderes, hombres,
guerras, batallas… y si valió la pena, tanta mudanza y
lo que es más…que quedó de aquellos principios…y si para
algo sirvieron…
Los historiadores, coinciden en afirmar, que no hubo una
doctrina de Mayo, que nuestra revolución, no tuvo su
etapa enciclopédica – la que permite crear una paradigma
político de lucha, antes de tomar el poder, que sería la
segunda fase- sino que fue el concurso de circunstancias
reales, imponderables, conflictos cruzados, en suma, una
constelación de pragmatismo. Recordemos que la
revolución se hizo en primera instancia para resguardar
estos territorios para el rey de España. Y que en
principio, el mismo virrey español - que Saavedra
colaboró con eso-presidiría la Junta de Gobierno. Luego,
según dice la historia, esto fue cambiando, de tal
manera, que hasta se fusiló a los realistas y otros
héroes de la reconquista contra los ingleses. Saavedra
fue luego el Presidente…
En base a ésta, nuestra realística revolución, practica,
no podemos condenar a los que comen pizza en Italia,
extrañando la de la esquina de su casa…Las mudanzas
históricas, han sido de tal magnitud, que pareciera, que
nada se ha logrado desde 1810, que seguimos padeciendo
los mismos enfrentamientos, que pasamos por los mismos
problemas internacionales, que el pueblo siempre quiere
saber de qué se trata, que faltan el pacto social, la
independencia económica y la justicia social, que impere
la Ley para todos, que la Constitución sirva…No está
mal, la actitud de los pizzeros, porque así se revisa
nuestra Revolución de 1810, a tan solo 200 años, que
para la Historia Universal, es un suspiro. Y que si
dijéramos todos, que se logró ya, el cúmulo de objetivos
de aquel entonces, entonces señores, estaríamos todos
muertos, porque se habría detenido el río de nuestra
historia, no habría luchas, nada…El equilibrio total, el
cero absoluto.
Nuestra Revolución de Mayo, mal que les pese a muchos,
comenzó como una respuesta práctica a la mudanza
política de entonces – la Realpolitik- y sigue siendo
aún, una promesa de mejor país, para todos los
argentinos. En el medio, si, en el medio, están las
toneladas de palabras, teorías, luchas, muertos, éxitos
y fracasos de nuestra Historia Argentina…¿Patética
historia? No, tan solo, la normal: la que busca el
poder, la que lucha por sus intereses, la que se
defiende de las invasiones, la que procura mejor cultura
y educación, la que lucha contr…No hacer esto, no
padecer, es no existir…como país…
El homenaje entonces, será para todos aquellos, que en
estos 200 años, quisieron perfeccionar la realidad,
coordinarla a los sagrados principios de 1806-1807-1810-
y 1816…, es decir, libertad e independencia…
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