PAGO
CHICO RELOADED
Lejanos ecos del Bicentenario… del Cincuentenario… etc.
Parte I: Garín: historia y sociedad.
En
sintonía con la tibia reaparición de las esperanzas que
bregan por la autonomía de Garín, en esta columna el
Prof. Facundo Oliva, da comienzo a un análisis de la
soicio-histórico de Garín y sus sueños de independencia.
Durante los primeros trece años de mi vida viví en el
Barrio San Alberto, en la localidad de Ituzaingó, en el
oeste del conurbano. Por aquel entonces, a mediados de
los años´90, Ituzaingo dependía administrativamente del
Partido de Morón,
por ese entonces bajo la hegemonía del inefable
Rousselot.
Una de las cosas que más me llamaba la atención eran las
pintadas y graffitis que propugnaban por la
independencia de Ituzaingó
[1], y las carcajadas de mi viejo y sus
amigos, que explicaban con términos más o menos
convincentes el porqué de la imposibilidad de tal
aspiración. Claro que, a fines de los años ´90,
Ituzaingó ya se había independizado.
Desde que tengo catorce años y me vine con mi familia a
vivir a Garín, he escuchado similares reclamos y
aspiraciones de parte de una buena cantidad de vecinos
“Garinenses”[2].
Y, seamos sinceros, creo que Garín tiene más peso
específico en cuanto a riquezas económicas que el ahora
lejano Ituzaingó…
No vamos a hacer en estas páginas la simpática historia
que le dejamos a más preclaros amigos de lo vetusto; es
de todos conocidos la génesis del Pueblo de Garín, su
historia y sus familias tradicionales, desde los mismos
Garín y Díaz hasta el intendente Sandro…
con la creación del Partido de Escobar, los sorprendidos
vecinos garinenses veían frustradas sus ambiciones de
escapar al yugo de otros partidos y formar uno propio.
Durante los últimos cincuenta años, innumerables fueron
los proyectos que los políticos y referentes barriales
han pergeñado para prometerles a los vecinos la
independencia de su localidad. A decir verdad, esta
autonomía se encuentra casi en su psique colectiva. La
mayoría de las personas dicen “ir a la Municipalidad”
por decir “ir a
la Delegación”,
la sala de atención médica Luis Resio es “el
Hospitalito” y por último, “ir p´al pueblo” o “ir al
centro” es una frase perfectamente válida para referirse
a ir de un barrio, pongamos por ejemplo, el Cri Cri, a
la zona céntrica comercial de Garín. Tengo alumnos que
han ido más veces en su vida al barrio 24 de Febrero que
a Belén de Escobar.
La épica garinense es más que autónoma de la historia
escobarense, ya que habla de padres fundadores, los Díaz
y los Garín.- de una ciudad-pueblo creciendo a la vera
del incipiente ferrocarril, de la lánguida existencia
hasta que a mediados del siglo XX la creación del Parque
Industrial le dio nuevo auge y una ingente cantidad de
puestos de trabajo durante algunas décadas. En la
alocada década setentista, Garín tuvo su propio
“episodio”, cuando fue secuestrada íntegra por miembros
de las F.A.R. (según otros, por el ERP), en una epopeya
que algún día abordaremos.
La sociedad garinense es de lo mejor que he visto en mi
vida
(y eso que he andado por muchas ciudades de la
República), ya que hasta el más humilde de sus
habitantes se encarga con esmero de su limpieza y
prolijidad, vistiendo de punta en blanco, se diría, las
24 horas del día. Pasear por Garín una tarde es ver
hermosas jovencitas pintadas y perfumadas, hombres y
mujeres que vuelven del trabajo como si recién salieran
a trabajar, sus plazas y avenidas razonablemente limpias
y sus dos polideportivos abarrotados de chicos y chicas
practicando los más variados deportes. Todo esto influye
en sus ansias separatistas.
Un garinense ama su ciudad con un
nacionalismo, diríamos, vascuence.
Prof. Facundo Oliva
para Escobar News
|