27.10.2009
Juanita Castro, hermana de Fidel Castro era espía de la
CIA en los años 60
Tras
la revolución en Cuba, decidió reclutarse en la Agencia
en 1961. Y trabajó para EE.UU. hasta la presidencia de
Richard Nixon, así lo refleja en su libro "Fidel y Raúl,
mis hermanos. La historia secreta"
En
su libro "Fidel y Raúl, mis hermanos. La historia
secreta" Juanita Castro cuenta su vida: desde cómo
después de haber apoyado la revolución en Cuba, que
lideraron sus dos hermanos Fidel y Raúl Castro que
terminó con la dictadura de Fulgencio Batista, hasta
como se dio vuelta y comenzó a trabajar para la CIA,
transformándose en la primera en advertir a Washington
que la Unión Soviética estaba por desplegar misiles en
la isla.
A los 78 años, Juanita explica en su libro de memorias
que el giro que dio en aquel entonces se debió
fundamentalmente al gran número de ejecuciones que
estaban teniendo lugar en la isla, a la confiscación de
las propiedades privadas, y otras situaciones en las que
calificó a Fidel y Raúl como traidores de la revolución.
Las críticas a sus dos hermanos, fundamentalmente a
Fidel, son tan severas como las que le hace al Che
Guevara. "Ese personaje nunca me gustó, nunca le tuve
simpatía. Así de sencillo y así corto", dice al iniciar
el capítulo 22 que dedica enteramente al Che.
"Era arrogante, sucio, nunca se bañaba... era un hombre
sin sentimientos... lo único que quería era convertirse
en un personaje grandioso. Para mi fue funesto. Le hizo
mucho daño a la revolución".
Juanita Castro fue reclutada por la CIA por medio de
Virginia Leitao da Cunha, la esposa del entonces
embajador de Brasil en Cuba.
El 23 de junio de 1961, Juanita y Virginia viajaron por
separado a México, lugar en que mantuvieron una reunión
con el experto en Cuba de la CIA, que si bien se
presentó como Enrique, se llamaba Tony Sforza.
Durante esa reunión, Juanita puso una condición.
"Colaboraré con la CIA siempre y cuando no haya
operativos que atenten contra la vida de mis hermanos ni
de la de nadie", dijo.
Sforza, que era una de las piezas clave de la Operación
Mangosta, también conocida como Proyecto Cuba, "aceptó"
la condición. Juanita se transformó en la agente "Donna"
pese a que durante la década del 60 hubo decenas de
complots para asesinar a sus hermanos y para poner fin a
la revolución.
Juanita cuenta en su libro que su primera misión fue
llevar de regreso a Cuba mensajes y dinero en latas de
conserva para los hombres de la CIA que estaban
trabajando en la isla y que su casa se había
transformado en un refugio para los disidentes.
"Cuando mi madre murió (en agosto de 1963) tenía una
situación muy delicada", contó Juanita. "Con mi madre
siempre me sentí protegida. Pensaba que iba ser mucho
más difícil que ellos tomaran medidas en contra mío".
Al poco tiempo, Raúl le advirtió que Fidel estaba
furioso. Tenían información sobre lo que estaba
haciendo, por lo que la CIA decidió sacarla de Cuba.
Raúl accedió a agilizarle los trámites para viajar a
México por amor a su hermana preferida y también porque
ignoraba su afiliación con la CIA.
Juanita llegó a México y dio una conferencia de prensa
denunciando lo que estaba pasando en Cuba que tuvo el
efecto de una bomba.
Su colaboración con la CIA continuó hasta que Richard
Nixon asumió la presidencia y decidió acercarse a Rusia
y a China. Dos agentes llegaron a su casa para
explicarle que ya no querían sus denuncias sobre Cuba.
Los echó de su casa y terminó su colaboración con
ellos.
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