El negocio de
las monedas
invade Escobar
Lunes, 24 de
enero de 2011
Desde
la imposición de
las máquinas
expendedoras de
boletos en los
colectivos, la
circulación de
monedas –en
especial las de
un peso- se ha
reducido
notablemente.
Esta drástica
reducción en la
circulación de
monedas que ha
hecho que las
sucursales de
las entidades
bancarias que
funcionan en el
partido de
Escobar (al
igual que en el
resto del
conurbano)
limiten el
cambio de
billetes por
monedas hasta un
máximo de $30
por persona, por
un lado; y las
largas colas en
los bancos para
obtenerlas, por
el otro; han
hecho que el
usuario se vea
en serias
dificultades a
la hora de
viajar y se vea
obligado a
recurrir a otros
métodos para
hacerse del
cambio
necesario.
Si bien en la
terminal de
colectivos de
Escobar casi
todas las
empresas de
transporte
público han
dispuesto
boleterías para
el expendio de
boletos, no
todas tienen
implementada la
venta de
tarjetas
magnéticas o de
tenerla, excede
el presupuesto
de muchos
pasajeros (en
algunos casos
las tarjetas
cuestan $30) lo
que impide a sus
usuarios viajar,
en especial
cuando las
boleterías están
cerradas y deba
caer en las
manos de quienes
se las ofrece,
perdiendo un 20%
de su dinero en
la operación.
Solo hace pocos
meses atrás, una
tímida voz se
alzaba en el
bullicio de la
terminal de
Escobar
ofreciendo
intercambiar
diez pesos por
ocho monedas de
un peso,
ofreciendo,
además, un par
de alfajores
(cuyo costo es
de unos pocos
centavos) para
encubrir la
maniobra.
En la actualidad
en la terminal
de colectivos de
Escobar -por
ejemplo- el
usuario se
encuentra con
esta particular
oferta en cuatro
puntos
estratégicos sin
que nadie se lo
impida.
Con el grito de
“hay monedas”
los
“vendedores”,
ocultando las
bolsas repletas
de monedas
dentro de una
caja, atraen a
centenares de
pasajeros que
sin protestar
aceptan la
transacción por
la urgencia de
viajar, o por la
simple comodidad
de conseguir
monedas sin el
fastidio de las
largas colas en
los bancos.
Esta operatoria
se potencia aun
más cuando las
boleterías
cierran (al
mediodía y
después de las
20 hs) momento
en que hasta la
justificación de
la transacción
(la entrega de
los alfajores)
queda de lado.
Se estima que
diariamente cada
uno de estos
“vendedores”
obtiene una
ganancia de
hasta $300, lo
que implica una
venta de 1.500
monedas de un
peso, gracias a
la gran demanda
de las
metálicas, esas
mismas que los
bancos entregan
a cuentagotas y
en las
terminales de
colectivos se
encuentran sin
dificultades,
lógicamente, a
un 20 % más de
su valor en
circulación
legal.
Mientras tanto,
desde el
gobierno
nacional,
prometen que en
noventa días se
terminaría de
implementar el
sistema “sube”
para erradicar
el negocio de
las monedas, un
sistema, que, en
un principio, no
alcanzaría a las
empresas de
transporte
público locales.
Fuente:
Escobar News
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