En
la tarde del
pasado viernes,
el Instituto Dr.
Nicolás
Avellaneda, la
principal
institución
educativa de
gestión privada
del distrito,
que cuenta en la
actualidad con
más de 3.000
alumnos y casi
250
colaboradores,
firmó un
convenio de
cooperación
académica,
técnica y
deportiva con la
Asociación Delta
Rugby Club en su
flamante
gimnasio de 300
metros
cubiertos.
Silvia Paolillo
de Achaval,
representante
legal de la
Institución,
destacó en su
discurso la
importancia del
rugby en los
jóvenes al
decir, entre
otras cosas, que
este deporte
sirve a
planificar, a
organizarse, a
saber que nada
se consigue sin
esfuerzo, que
despierta el
interés por la
solidaridad y al
trabajo en
equipo, y en la
búsqueda de
valores,
encontró otra
coincidencia con
los propósitos
que persigue el
IDNA a través de
la firma de este
convenio, con el
que desean
incentivar a la
comunidad
educativa a que
se acerquen cada
vez más al
deporte.
Visiblemente
emocionada,
Paolillo repasó
cada uno de los
logros que el
IDNA fue
cosechando a lo
largo de estos
años que se vio
coronado con la
inauguración de
este gimnasio,
sobre el cual
funciona la
academia de
inglés con ocho
aulas destinadas
exclusivamente a
la enseñanza de
este idioma
(escuchar el
discurso
completo más
abajo).
Por su parte,
Mario Dobal,
vicepresidente
de la Asociación
Delta Rugby
Club, coincidió
con
la representante
legal del IDNA
al decir que
“el rugby es un
deporte que
genera un
espíritu, una
solidaridad y un
trabajo en
equipo que
después se ve
reflejado a lo
largo de toda la
vida” y
agregó “Desde
la familia
del Delta Rugby
Club estamos
convencidos de
que el deporte
educa y le damos
una
trascendencia
muy importante a
esta nueva etapa
que comienza a
partir de la
firma de este
convenio”.
Tras lo cual
entregó hizo la
entrega de dos
casacas una del
Delta Rugby Club
y otra de los
Pumas,
refiriéndose a
ellas como
“trofeos”
destacando así
el valor de las
camisetas que
tienen en el
mundo del rugby.
Por último,
Fabiana
Princibale,
inspectora de
nivel primario,
afirmó que
“este
crecimiento nos
regocija, porque
sabemos cuánto
esfuerzo implica
para las
instituciones
privadas seguir
manteniendo su
actividad
educativa”.