Descubren los huesos de nuestro antepasado más antiguo
Un
equipo internacional de científicos por primera vez ha
descrito minuciosamente a Ardipithecus ramidus, una
especie de homínido que vivió hace 4.4 millones de
años en lo que hoy es Etiopía. Esta investigación se
publica en la revista científica Science.
Se
cree que el ultimo antepasado común compartido por
humanos y chimpancés vivió hace seis o más millones de
años. Aunque este Ardipithecus no es el último
antepasado común, probablemente compartió varias de las
características de este antecesor.
Como comparación, Ardipithecus es más de un millón de
años más antiguo que "Lucy", el esqueleto parcial
femenino de Australopithecus afarensis.
Hasta el descubrimiento de los nuevos restos de
Ardipithecus, el registro de fósiles contenía escasa
evidencia de otros homínidos más antiguos que
Australopithecus. Y se estableció que "Ardi" era una
hembra, que pesaba alrededor de 50 kilogramos y medía
unos 120 centímetros de altura.
El análisis
A
través de un análisis del cráneo, dientes, pelvis,
manos, pies y otros huesos, los investigadores han
determinado que Ardipithecus tenía una mezcla de rasgos
"primitivos" compartidos con sus predecesores, los
primates del Mioceno, y rasgos "derivados", que comparte
exclusivamente con homínidos posteriores.
Dada su antigüedad, Ardipithecus nos acerca más al aún
elusivo último ancestro común. Sin embargo, varios de
sus rasgos no aparecen en los simios africanos de la
época moderna.
Por consiguiente, una conclusión sorprendente es que es
probable que los simios africanos hayan evolucionado
ampliamente desde que compartimos ese último ancestro
común, lo que convierte así a chimpancés y gorilas vivos
en pobres modelos para el último antepasado común y para
entender nuestra propia evolución desde ésa época.
"En Ardipithecus tenemos una forma no especializada que
no ha evolucionado mucho en la dirección de
Australopithecus. Por lo que cuando vas de la cabeza a
los dedos del pie, lo que ves es una criatura mosaico,
que no es ni chimpancé, ni es humano. Es Ardipithecus",
dijo Tim White de la Universidad de California Berkeley,
uno de los principales autores de la investigación.
"Estos artículos de Science contienen una enorme
cantidad de datos recolectados y analizados a través de
un importante esfuerzo internacional de investigación.
Ellos abren una ventana a un periodo de la evolución
humana de la que hemos sabido poco, cuando los homínidos
primitivos estaban estableciéndose en África, poco
después de separarse del último antepasado que
compartieron con los simios africanos", dijo Brooks
Hanson.
Nuevos conocimientos
Hasta ahora, los investigadores habían asumido
generalmente que los chimpancés, gorilas y otros simios
africanos modernos han conservado varios de los rasgos
del último antepasado que compartieron con los humanos.
En otras palabras, se pensaba que este presunto ancestro
era más tipo chimpancé que tipo humano.
Por ejemplo, se habría adaptado para balancearse y
colgarse de las ramas de los árboles, y quizá anduvo
sobre sus nudillos mientras estaba en el suelo.
Sin embargo, Ardipithecus cuestiona esos supuestos.
Estos homínidos parecen haber vivido en un entorno
boscoso, en donde treparon en cuatro patas a lo largo de
las ramas de los árboles como lo hicieron algunos de los
primates del Mioceno y caminaron, erguidos, en dos
patas, cuando en el suelo.
No
parecen haber sido andadores sobre nudillos, o haber
pasado mucho tiempo columpiándose y colgándose de las
ramas de los árboles, especialmente como lo hacen los
chimpancés. En general, los hallazgos sugieren que los
homínidos y los simios africanos han seguido, cada
uno, diferentes senderos evolutivos, y que ya no podemos
considerar a los chimpancés como "reemplazos" de nuestro
último antepasado común.
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