DOCE
NUEVOS SEMINARISTAS PARA ZÁRATE-CAMPANA
Retiro espiritual y
convivencia con los formadores y el Obispo
Domingo, 28 de febrero de 2010
Durante
el mes de febrero se realizó la convivencia anual y el
retiro de los seminaristas de la diócesis de Zárate
Campana. En ambos encuentros participaron los actuales
seminaristas que vienen preparándose en vistas a las
órdenes sagradas, así como luego se incorporaron los
nuevos ingresantes que en este año sacerdotal se han
elevado al número de 12, con lo cual la diócesis llega a
tener este año un total de 25 seminaristas, habida
cuenta de las cinco ordenaciones sacerdotales del año
2009.
Los 12 nuevos ingresantes provienen de distintas
parroquias del ámbito de la diócesis, o en razón del
domicilio de sus familias. Siguiendo la inspiración del
documento de Aparecida, y los lineamientos del Plan
pastoral diocesano, muchos de ellos han participado de
las diversas «misiones populares parroquiales» o de «la
misión juvenil diocesana» (que se realiza cada año en
una comunidad distinta de la diócesis), oportunidades en
las cuales han profundizado su vocación. En general las
edades de los mismos oscilan entre los 19 y 25 años,
aunque también se han presentado algunas vocaciones
adultas.
En
cuanto al retiro Espiritual anual fue predicado por
Mons. Darío Kling vicario general y rector del Seminario
de Mercedes Luján. El mismo fue realizado en el Partido
de Pilar, en la residencia de los Padres Agustinos
Recoletos, entre los días 7 y 13 de Febrero.
La
convivencia con los formadores, con algunos sacerdotes y
el obispo tuvo lugar entre los días 18 y 27 de Febrero,
y participaron de ella tanto los nuevos ingresantes como
los alumnos del primer año de filosofía. Los teólogos se
sumaron a la convivencia los días en que participó de la
misma nuestro Obispo, ocasión en la que éste pudo
conversar personalmente con la totalidad de los cursos
superiores y con varios de los nuevos seminaristas, a la
mayoría de los cuales, por lo demás, ya había tenido
oportunidad de encontrar antes, en el proceso de
discernimiento de los mismos.
Durante esos días de compartir vida fraterna, oración,
esparcimiento, pláticas, sin descontar la práctica del
deporte, se les dieron distintas temáticas, a saber:
sobre formación humana y espiritual, a cargo del Obispo
Mons. Oscar Sarlinga; aspectos específicos de la
formación espiritual, a cargo de Mons. Justo Rodríguez
Gallego, uno de los directores espirituales del
Seminario, así como cuestiones sobre la vida comunitaria
y la santificación a través del trabajo y el
cumplimiento de las responsabilidades que se siguen del
deber de estado, que corrió a cuenta del rector del
Seminario Mons. Santiago E. Herrera.
Otro de los directores espirituales, Mons. Ariel Pérez
(cura párroco de Ntra. Sra. del Carmen de Zárate) habló
sobre “la caridad pastoral”, y la temática litúrgica fue
abordada por el Pbro. Mauricio Aracena. Luego tuvieron
“una iniciación a la oración y a la Lectio Divina” a
cargo del Presbítero Nicolás Guidi, prefecto de la vida
comunitaria del seminario, y asimismo una panorámica
sobre el decreto “Presbyterorum Ordinis” del Concilio
Vaticano II, bajo la responsabilidad del Pbro. Hugo
Lovato, cura párroco de la Iglesia Catedral de Campana,
y también director espiritual del seminario.
El
día 25 los seminaristas se trasladaron a la localidad de
Manuel Alberti (partido de Pilar) para participar de la
jornada de formación de los docentes organizada por el
Obispado a través de la JuREC.
Los seminaristas se seguirán formando en el Seminario de
San Pedro y San Pablo en Buenos Aires, aunque dado el
número no todos podrán ser albergados en la casa con la
que se cuenta actualmente, por razones de espacio y
disponibilidad edilicia. Las vocaciones adultas, deberán
vivir en la parroquia más cercana de la diócesis, con la
inmediata participación del Obispo y del rector en la
formación, y de sacerdote idóneo según las
prescripciones del derecho (CIC 235 § 2 ), con estudios
en facultad eclesiástica.
Cabe destacar que durante los mismos días de convivencia
se acercaron otros jóvenes que están en un proceso de
discernimiento vocacional y que seguirán siendo
acompañados por sus respectivos párrocos o sacerdotes
del lugar dónde viven o se vinculan con la diócesis, y
por los formadores del Seminario diocesano.
Fuente:
Escobar News
|
|