21.10.2009
La NASA presentó la nave espacial del futuro
El
cohete Ares 1-X reemplazará a los transbordadores
espaciales actuales.
La
agencia espacial estadounidense presentó ayer el Ares
1-X, un nuevo e inmenso cohete que en los próximos años
reemplazará a los actuales transbordadores y con el que
piensan volver a llevar al hombre a la Luna, si los
problemas presupuestarios de EE.UU. lo permiten.
Después de tres décadas, los hangares del edificio de
Ensamblaje de Vehículos de la NASA, en el Centro
Espacial Kennedy, de Cabo Cañaveral, Florida, reciben
nuevamente un cohete. El Ares 1-X (lleva el nombre del
dios de la guerra en la mitología griega) mide 100
metros, 32,5 más que nuestro Obelisco, lo que lo
convierte en una de las naves más grandes jamás
ensambladas.
Los expertos llevaron ayer al cohete a la plataforma de
lanzamiento. El movimiento sirvió de espectacular
presentación de la joya, con juegos de luces y todo. Es
que el martes próximo la Agencia hará la primera prueba
de vuelo de la nave, que de salir todo bien sustituirá a
los viejos "shuttle". Lo histórico del caso es que hace
34 años que un cohete que justamente no es el "shuttle"
se instala en la plataforma Pad 39-B del Kennedy. El
vuelo durará apenas dos minutos.
Según lo previsto, el Ares llegará hasta el final de la
estratosfera, unos 40 kilómetros encima de nosotros.
En el vuelo se separará una de sus fases y se simulará
con una réplica perfecta de la nave Orion, ubicada en
uno de los extremos y donde, más adelante, viajarán los
astronautas. El Ares desplegará una trayectoria
suborbital en el Atlántico durante la que se estudiarán
sus principales parámetros de vuelo. El test (cuesta 351
millones de dólares) le servirá a la NASA para chequear
datos fundamentales respecto del funcionamiento, la
estabilidad de la nave y la seguridad. También se
comprobará si fueron solucionados algunos problemas de
vibraciones en los motores (detectados en las pruebas en
tierra) que, en vuelo, harían
peligrar la estructura de la nave. Los encargados de
acumular los datos son 700 sensores instalados
por todo el cohete.
La construcción del Ares demandó la voluntad de 2.000
empleados de la NASA y de la empresa contratista. "Han
trabajado juntos en una creación sin precedentes. Se
demuestra la capacidad de la NASA a nivel mundial para
diseñar, construir y procesar un nuevo lanzador espacial
en menos de cuatro años", dijo Bob Ess, jefe de la
misión.
Si todo sale bien, los primeros vuelos tripulados del
Ares 1-X están programados para 2016. Sin embargo, el
futuro de la nave no está del todo claro. La comisión
designada por Obama para examinar el Constellation, el
nuevo sistema de acceso al espacio de la NASA, no
consideraba hasta ahora prioritaria la construcción de
los cohetes Ares.