20.10.2009
Islandia
Tecnología de la mano del hielo
La
isla busca posicionarse como un país ideal para recibir
cientos de miles de servidores, al contar con energía
geotérmica sin impacto ambiental y un clima frío
adecuado para la refrigeración de los equipos
Desde la crisis financiera, Islandia se ha visto forzada
a retirarse de la burbuja en que vivía, y de vuelta a la
naturaleza.
Afortunadamente, hay mucho de esa naturaleza en donde
encontrar refugio. Islandia es un mundo impresionante de
volcanes, praderas sin fin y panoramas invernales
etéreos.
No
es, uno pensaría entonces, el sitio más obvio para poner
millones de los servidores de computadoras del mundo que
son, pese a su utilidad, un poco menos atractivos. Pero
ahora este país está buscando exactamente eso:
convertirse en la capital mundial del poder de cómputo.
Detrás de todas las grandes empresas de Internet hay
enormes y crecientes centros de datos llenos de
computadoras trabajando. Se cree que Google, por
ejemplo, tiene cerca de un millón de servidores, pero
incluso operaciones informáticas menos intensivas, como
por ejemplo los bancos, necesitan cientos de miles de
equipos para almacenar toda su información.
El
problema es que, mientras estas computadoras parecen
inocuas, utilizan bastante energía .
Está por supuesto la energía que se necesita para los
servidores mismos, pero casi tan importante es la
energía que se usa para refrigerarlos.
"Por cada vatio que se gastan operando los servidores"
dice el doctor Brad Karp de la Universidad de Londres,
"las mejores empresas, las que son más cuidadosas acerca
de la optimización de la eficiencia típicamente
encuentran que gastan entre 40 y 60 por ciento de
energía extra en refrigerarlos".
Clima frío
En
Islandia, con su clima frío todo el año y su agua fría y
fresca, se necesitaría apenas una fracción de esa
energía. Eso representaría un ahorro importante. A las
afueras de la capital, Reykjavik, los trabajos están
avanzados en la construcción de un primer sitio cuyos
dueños esperan que de inicio a una fiebre de
construcción de edificios para servidores.
En
cerca de un año, si todo sale bien, las primeras
empresas comenzarán a rentar espacio en este centro de
datos. Y si este resulta exitoso, se planean otros
edificios de iguales características.
La
empresa promotora espera que la demanda sea enorme
porque a medida que aumenta el número de servidores en
todo el mundo, se avecina una gran nube ambiental: toda
esa energía quiere decir un aumento en la producción de
CO2. E Islandia tiene más energía de la que puede usar
de forma interna.
"Este sector está a la par con la industria de las
aerolíneas, en cuanto a su huella de carbono", dijo Jeff
Monroe , CEO de Verne Global , una empresa de centros de
datos establecida en Islandia.
"Pero, si se piensa acerca del crecimiento de esas dos
industrias, el crecimiento de la industria de centros de
datos es exponencialmente mayor a la de las aerolíneas",
y ya producen tanto CO2 como las aerolíneas.
Verne Global piensa que pronto el valor de la huella de
carbono del mundo digital se volverá "inaceptablemente
alto". Y ahí es cuando los recursos naturales de
Islandia pueden tener un papel preponderante.
Enorme ahorro
Las fuerzas volcánicas que forjaron el terreno también
le han dado al país grandes cantidades de energía
geotérmica. El 100 por ciento de la electricidad del
país viene de fuentes renovables y es básicamente libre
de carbono, la mayoría de ella generada de agua
calentada bajo la superficie.
Monroe explica lo que pasaría si una empresa mudara su
sede a Islandia."El ahorro de carbono sería enorme".
"Por ejemplo, si una empresa grande de Internet operando
miles y miles de servidores los reubicara en Islandia,
esa empresa ahorraría más de medio millón de toneladas
métricas de carbono al año", explica el ejecutivo.
Asimismo, Islandia tiene un clima frío, y una abundancia
de energía verde.
Pero uno no quisiera mover su centro de datos a un sitio
que efectivamente queda en la mitad de ninguna parte, a
menos que tenga buenas conexiones al resto del mundo.
Sobre este tema, Islandia estuvo ocupada tendiendo
cables de fibra óptica para conectar el país con América
del Norte y Europa. Esto le permite ofrece una capacidad
de más de cinco terabytes por segundo.
Viajando por esta tubería, los datos almacenados en
Islandia podrían estar en Londres en apenas 17
milisegundos. Al estar en casa mirando YouTube uno no lo
sabría pero, para algunos, eso es aún demasiado lento.
Industria grande
Gudmundur Gunnarson, jefe de la empresa de
comunicaciones Farice , explica algunos de los
problemas. "Hay servicios financieros muy sensibles que
no pueden salir más allá de la autopista periférica que
rodea a Londres", dice.
"Por eso, todo tiene que estar dentro de ese círculo,
pero para aproximadamente el 70% del resto del tráfico,
esa demora no es un problema grave". Incluso cuando la
velocidad no es un problema, sin embargo, el atractivo
de Islandia no es para todos.
Las empresas tendrán que superar sus tendencias
naturales a pedir más y más servidores, y algunos pueden
tener temores relativos a la seguridad de almacenar sus
datos en un lugar remoto.
Pero Islandia espera que en los próximos cinco a diez
años, esta sea una de sus mayores industrias.
Y,
en un giro irónico que no pasará desapercibido en una
nación empobrecida por el colapso de la industria
financiera, se rumorea que uno de los primeros clientes
en firmar un acuerdo para mudar sus servidores a
Islandia es, precisamente, uno de los mayores bancos de
inversión de Estados Unidos.
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