Detectan los vestigios de un colosal choque planetario
El
telescopio espacial Spitzer capturó los restos de un
choque entre dos planetas en torno a una estrella.
El
Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA
reveló que el telescopio espacial Spitzer (antes
denominado SIRTF, por sus siglas en Inglés, o La
Instalación del Telescopio Espacial Infrarrojo) detectó
los restos del choque de dos planetas, uno del tamaño de
Mercurio y otro del tamaño de la Luna que habría
ocurrido hace varios miles de años.
La
colisión ocurrió en las cercanías de la estrella HD
172555 a unos 100 años luz en la constelación del Pavo.
Según indicó el JLP el impacto desintegró al cuerpo
celeste más pequeño con tal violencia que vaporizó sus
rocas y lanzó al espacio gigantescas estelas de lava.
Los investigadores estiman que el choque, muy poco
frecuente y de corta duración, se produjo a una
velocidad de más de 36.000 kilómetros por hora.
Mediante el espectrógrafo del Spitzer los científicos
analizaron la luz de esa estrella. Y lo que encontraron
era muy extraño.
"Nunca había visto nada parecido antes. El espectro era
muy raro", señaló Lisse, científico del Laboratorio de
Física Aplicada de la Universidad Johns Hopkins.
Durante el análisis, los investigadores encontraron
silica amorfa que esencialmente es vidrio derretido y
que en la tierra se puede encontrar en las rocas de
obsidiana, llamada tektitas.
Se cree que esas tektitas, que esencialmente son trozos
de lava, se formaron como resultado del choque de
meteoritos contra la superficie terrestre.
También detectaron grandes cantidades de monóxido de
silicio creado al desintegrarse la roca.
Cabe recordar que el Telescopio Espacial Spitzer
consiste en un observatorio espacial infrarrojo enfriado
criogénicamente, capaz de estudiar objetos que van desde
nuestro Sistema Solar hasta las regiones más distantes
del Universo. Spitzer es el elemento final del Programa
de Grandes Observatorios de la NASA, y una pieza clave
desde el punto de vista científico y técnico del nuevo
Programa para la Búsqueda Astronómica de los Orígenes.
El observatorio Spitzer consiste en un telescopio de
0.85 metros con tres instrumentos científicos enfriados
criogénicamente, capaces de tomar imágenes y espectros
de 3 a 180 micras.
Con su gran sensibilidad, su conjunto de detectores de
gran formato, su alta efectividad observacional y su
larga vida criogénica, Spitzer ofrece una capacidad
observacional sin precedentes.
El observatorio fué lanzado en Agosto del 2003 y las
estimaciones actuales sugieren una vida de unos 5 años.
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