La vida en soledad
aumenta el riesgo de padecer Alzheimer
Los
científicos aseguran que vivir en soledad después de los
50 años, aumenta el riesgo de padecer el Mal de
Alzheimer.
Tras estudiar la evolución de 2.000 personas de mediana
edad durante 21 años, los científicos del Karolinska
Intitutet de Estolcomo, Suecia, llegaron a esta
contundente conclusión: la vida en solitario, elegida
voluntariamente por unos y sufrida por otros, aumenta el
riesgo de sufrir, entre otras patologías, el Mal de
Alzheimer.
Para demostrar la relación entre la demencia y el
entorno que rodea al sujeto, el equipo de científicos
suecos dividió a los sujetos en cuatro grupos en razón
de su estado civil: solteros, casados o parejas de
hecho, divorciados y viudos.
De
esta manera, luego de estudiar la salud mental de estos
individuos a los 50 años, se les volvió a examinar dos
décadas después para ver su evolución y comprobar cómo
los viudos y separados padecían en mayor medida los
síntomas de la demencia.
Este estudio llega cuando en el mundo cerca de 25
millones de personas padecen una enfermedad asociada con
el Mal de Alzheimer.
Se
calcula que en 2040 más de 81 millones de individuos
padezcan esta enfermedad, que por lo general afecta a
las personas mayores de 65 años, cuyo principal síntoma
es la pérdida progresiva de la memoria.
"Vivir en pareja implica retos sociales y cognitivos que
tienen un efecto protector en el cerebro", señalan los
investigadores, que explican que este descubrimiento
tiene unas implicaciones muy importantes en cuanto al
desarrollo de terapias de apoyo a este colectivo
especialmente vulnerable.
Además de la soledad, varios estudios previos han
señalado otros factores que determina el aumento del
riesgo de padecer demencia son la falta de ejercicio,
una dieta poco saludable, la ausencia de estimulación
intelectual o el aislamiento social.
Según indican los expertos, algunas de las medidas para
prevenir esta enfermedad pasan por seguir la dieta
mediterránea, controlar los niveles de colesterol
periódicamente y mantener una vida activa, tanto social
como mentalmente.
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