Es inminente la declaración de emergencia sanitaria
Fuentes
oficiales consultadas por Escobar News indicaron que
inmediatamente después del cierre de los comicios la tan
esperada medida por los desesperados médicos se
implementaría desde la Nación.
Los números reales de la pandemia, ocultados por el
gobierno por temor a un castigo en las urnas, son
alarmantes, en un informe que hace días atrás la
organización Médicos sin Fronteras, la cantidad de
infectados por la gripe A H1N1 llegarían a 10.000,
mientras que la cantidad de muertos por la pandemia que
se instaló en el país en el mes de mayo estaría en el
orden de los 50.
El
Ministro de Salud de la provincia de Buenos Aires,
Claudio Zin, hace pocos días en una reunión de todos los
ministros de salud del país confesó “hemos fracasado”
ante la mirada atónita de sus pares que reclaman a Ocaña
al menos una hoja de ruta para enfrentar la gripe
porcina.
Hasta el momento Graciela Ocaña solo ofreció fondos
nacionales para que las provincias pudieran tomar
medidas para enfrentar la enfermedad, sin embargo los
ministros de salud exigen el estado de emergencia, que
es la única manera que los fondos girados sean
efectivamente destinados a la salud de la población y no
manejados antojadizamente por los gobernadores, como
ocurriría con los fondos nacionales.
Si
bien la gripe porcina comenzó afectando a los sectores
medios y altos de la sociedad, ahora con la epidemia
instalada en el país, gracias a un clima que favorece su
desarrollo, está amenazando gravemente a los sectores
sociales más bajos, donde ya se empezaron a detectar
alarmantes incrementos en la tasa de contagio.
Es
de entenderse que si las medidas se siguen demorando,
los sectores de menores recursos serán blanco fácil del
virus AH1N1, debido a la precariedad en que muchos
argentinos viven y con un sistema inmunológico muy
escaso.
La
inminente declaración de la emergencia sanitaria
incluirá el cierre de las escuelas, lugares de
esparcimiento –entre ellos cines, teatros y discotecas-
por el término de quince días.
Esta medida será producto de una falta de estrategia y
la ausencia de una logística para enfrentar este flagelo
y por una política paranoica que puso sus ojos en las
elecciones para preservar “un modelo”, lejos de la
gente, claro.
Por otra parte, Graciela Ocaña, que en las últimas
semanas se la vio claramente vacilante por tomar una
medida de esta naturaleza, por temor a los efectos
electorales que pudiera tener cualquier decisión suya,
estaría evaluando su renuncia por la falta de respaldo
por parte del matrimonio presidencial para implementar
una verdadera política sanitaria.
La
peste, gracias a la subestimación del gobierno, ha
avanzado silenciosamente por todo el territorio
nacional, en un país que carece de un sistema sanitario
adecuado para enfrentar una crisis sanitaria que amenaza
con
terminar de colapsar a los hospitales con una marea humana que
en los próximos días se agolparán buscando recuperar su
salud o a llorar a sus muertos.
Hay que tomar en cuenta que en dos semanas la gripe A
llegará a su pico para permanecer en una meseta durante
toda la estación invernal, mientras que en el mes de
septiembre u octubre, a más tardar, el dengue reaparecerá
con efectos más devastadores a los que tuvo hasta que la
disminución de la temperatura, y no por una política
sanitaria acorde a las circunstancias, trajo alivio a las provincias gravemente
afectadas.
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