Gripe porcina
Las medidas del gobierno argentino
Mientras
que la gripe porcina se extiende descontroladamente por
todo el mundo, la Argentina comienza a tomar algunas
medidas.
Si
bien desde la Secretaría de Salud de la Nación admiten
que recibieron la alarma sanitaria el pasado viernes,
recién ahora comienzan a planificar medidas para
contrarrestar el avance del virus que viene haciendo
estragos en México, donde ya murieron más de 150
personas.
Según las consultas que nuestro medio realizó a los
vecinos, estos están más preocupados por la ineficacia
de los funcionarios del área de salud que por el virus
en cuestión, tomando en cuenta la experiencia que sufre
nuestro país por la falta de una oportuna reacción de
las autoridades sanitarias frente al dengue.
La
medida más drástica que tomó el gobierno argentino es la
suspensión de los vuelos desde México, más
allá de las pérdidas económicas que ello implica, desde
el miércoles 29 de abril hasta las cero horas del día lunes; la
colocación de scaners en los pasillos del aeropuerto de
Ezeiza para detectar pasajeros con fiebre que supere los
34° y hasta se habla de la instalación en la
inmediaciones del aeropuerto internacional de un
hospital de campaña con una capacidad de 130 camas.
En cuanto al
presupuesto que se destinará, el jefe de gabinete,
Sergio Massa, informó que se destinarán 65 millones de
pesos para reforzar el stock de Tamiflú, la medicina que se
emplea para el tratamiento de esta enfermedad.
Actualmente hay acopiados en Salud dosis para
enfrentar unos 500 mil tratamientos.
Cabe destacar que la epidemia de la gripe
porcina no solo viaja en avión y en Chile se están
estudiando casos de varias personas que podrían estar
infectados con influenza lo que significa (de
confirmarse estos casos) que la gripe podría llegar a
nuestro país cruzando la cordillera por lo que se
reforzarán los controles sanitarios en los puestos
fronterizos.
Esta medida alcanza
la terminal de Buquebus, previendo los viajes
provenientes de los países afectados que hagan escala en
Uruguay y sus pasajeros sigan su viaje vía fluvial hasta
nuestro país.
Sergio Massa indicó
que desde la semana pasada ingresaron desde México,
Canadá y Estados Unidos más de 60 mil personas a quien
le pidió que se pongan en contacto con la Secretaría de
Salud.
Los empleados del aeropuerto de Ezeiza están viviendo
momentos dramáticos, ya que ellos son los primeros en la
línea de un posible contagio y en las farmacias que allí
funcionan, solo en el día de ayer, se vendieron más de
3.000 barbijos, tras conocerse la noticia que tres
empleados del aeropuerto estaban en observación por
tener los síntomas de la gripe porcina.
En
tanto, en México se endurecen las medidas contra el
virus ordenando el cierre de restaurantes, gimnasios y
clubes, dando un fantasmagórico paisaje a las calles
aztecas.
La
gente se agolpa en los supermercados para comprar
víveres previendo la posible instauración de una
cuarentena y muchos mexicanos dejaron de ir a trabajar
por el miedo a ser afectados por la epidemia que está
castigando fuertemente al país azteca.
Por su parte, las autoridades estadounidenses admitieron
que en su país habrá muertos por la influenza, a pesar
de la fuerte inversión que impulsa la administración Obama que solicitó al Congreso 1500 millones de dólares
para combatir esta enfermedad.
Una clara señal del inevitable avance de la fiebre la
dan los informes que llegan desde Medio Oriente,
regiones de Asia y Oceanía donde ya hay decenas de casos
confirmados.
Con la confirmación de que el virus tiene la capacidad
de transmitirse entre humanos, la Organización Mundial
de la Salud elevó el nivel de alerta a la fase 4 y de
seguir avanzando la propagación del A/H1N1, como ya
advierte la OMS, se elevaría el nivel de alerta a la
fase 6, o sea, se declararía la pandemia a escala
mundial.
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