Un hombre del riñon de Jorge “Acero” Cali denunció penalmente al intendente de Escobar

Miguel Beláustegui tomó la posta del concejal y ex luchador de kick boxing Jorge “Acero” Cali en su pelea contra su archienemigo: Ariel Sujarchuk, y llevó a la Justicia una denuncia penal en la que solicita que se investigue al jefe comunal de Escobar por los delitos “abuso de autoridad, negociaciones incompatibles con la función pública e incumplimiento de los deberes de funcionario público”.

El asesor de Cali en el Concejo Deliberante y ex secretario de Ingresos Públicos del Municipalidad de Escobar en la primera intendencia de Sandro Guzmán, advierte en su escrito que en el convenio celebrado entre el Municipio y la empresa Consultatio, en el que se pactó la cesión de tierras del megaemprendimiento urbanístico Puertos para espacios verdes y equipamiento comunitario de uso público, existen irregularidades por las que Sujarchuk y el empresario Eduardo Costantini deben rendir cuentas.

En ese sentido Beláustegui en su presentación judicial señala que el convenio fue aprobado por el Concejo Deliberante “entre gallos y medianoches” y que el mismo “esconde oscuros intereses no solo empresariales del grupo beneficiario sino del Intendente”, y agrega que “el expediente administrativo que contempla la convalidación del convenio marco, si bien expresa que las tierras en cuestión se venderán a diez (10) dólares el metro cuadrado, lo cierto es que ese valor es irrisorio con tan solo reparar en los valores de mercado, que superan en más del 1000% ese ridículo precio”.

“Es evidente que detrás del mismo se esconden los intereses codiciosos del Intendente que en lugar de ejercer su función con una actitud política correcta, la ejecuta para enriquecerse ilícitamente” manifiesta Beláustegui en otro tramo de la denuncia que focaliza sus sospechas en el convenio.

Si bien el denunciante aclara que la denuncia “de ningún modo tiende a criminalizar o de algún modo entorpecer la acción política” del intendente de Escobar, los escasos fundamentos volcados en el escrito, que no son otra cosa que los planteos efectuados en su momento por el propio Jorge Cali desde su banca, y la pobre (por no decir casi inexistente) prueba ofrecida en la denuncia, hacen suponer todo lo contrario y, en un año electoral como éste, la Justicia tendrá la delicada tarea de separar la paja del trigo para determinar si se está en presencia de un delito o bien de una operación que busca algún rédito político.

Fuente: escobarnews.com

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