Envuelto en un escándalo, renuncia el obispo de Zárate-Campana

Envuelto en denuncias de malversación de fondos, lavado de dinero, abuso de poder y comportamientos inapropiados, presentará su renuncia al Papa el obispo de la diócesis de Zárate-Campana, monseñor Oscar Sarlinga.

Además, Sarlinga apareció involucrado, junto al entonces jefe de Gabinete, Sergio Massa, en una supuesta maniobra para desplazar al cardenal Jorge Bergoglio del arzobispado de Buenos Aires y ocupar su lugar.

Se trata de la segunda vez que un obispo de esa diócesis del Gran Buenos Aires renuncia sumido en un escándalo, ya que a comienzos de 2000 lo había hecho monseñor Rafael Rey, ex titular de Cáritas.

Fue el propio Sarlinga el que reveló su apartamiento. Fue este fin de semana durante la misa que ofició en la basílica de Luján, en el cierre de la peregrinación de su diócesis al santuario.

“Ya hace varios meses que, juntamente con la puesta en disponibilidad de mi misión como obispo de Zárate – Campana, (…) he pedido al Papa Francisco un tiempo especial para hacer un tiempo de oración”, dijo sin explicar los motivos.

Y agregó: “Tengo que decir con toda justicia y de comunión que en el diálogo sucesivo con el Santo Padre Francisco, me ha expresado su comprensión y ha acogido mi petición”. Pero no habría sido tan amistosa su salida.

El Papa había encomendado al arzobispo de Buenos Aires, cardenal Mario Poli, hace al menos dos años, la “misión fraternal” de indagar la situación financiero-pastoral de Zárate-Campana.

Sarlinga es acusado por sacerdotes y laicos de “administración fraudulenta de las instituciones educativas” diocesanas, “lavado de dinero en el Seminario San Pedro y San Pablo” y “de desviar subsidios para comedores infantiles otorgados por el ministerio de Desarrollo Social”, entre otras cuestiones.

En los escritos enviados a la Santa Sede, los denunciantes también atribuyeron a Sarlinga situaciones de “abuso de poder” y de “comportamiento inapropiado”, además de “ocultar una retención de fondos diocesanos para pagar un arreglo extrajudicial en una causa de abuso sexual que implicó a un sacerdote”.

Entre las denuncias también hay una sentencia firme contra el obispado de Zárate-Campana por el despido sin justificación -bajo expedientes 859/2013 y 2473/2014- de la ex directora de Cáritas diocesana Silvana Bentancourt.

La mujer declaró en el juicio que su desvinculación se debió a “permanecer fiel a mis principios sin ser cómplice de situaciones indecentes, inmorales y fuera de los sacramentos de nuestra fe que comencé a vivir cotidianamente en mi ámbito de trabajo”.

En el entorno del obispo tienen otra lectura de este caso: “Hablan muchas viudas del poder”, dijo a DyN un sacerdote que pidió reserva de su nombre, pero admitió que la diócesis estaba hace más de un año “pseudo intervenida”.

Monseñor Sarlinga es un hombre cercano a Esteban Caselli, ex embajador ante la Santa Sede en tiempos de Carlos Menem y del influyente cardenal Tarcisio Bertone, ex secretario de Estado del Vaticano.

Sarlinga, del sector más conservador de la Iglesia, nació el 20 de mayo de 1963 y en 2003 se convirtió con 39 años en el obispo más joven del país.

Fuente: escobarnews.com