La fábrica de pinturas Colorín trasladará sus operaciones de Bernal a Garín por la inseguridad

Según explicó el grupo francés Lafarge Peintures, dueño de la firma Colorín, la decisión de trasladar su fábrica de Bernal, partido de Quilmes, respondió a “la reiteración de intrusiones y hurtos y la proliferación de asentamientos que rodea la planta en condiciones de altísima inseguridad para empleados y terceros”.

La decisión de mudar sus operaciones a la localidad de Garín, en Escobar, mediante una tercerización fue comunicada por la empresa a través de un comunicado que enviaron a la Bolsa de Comercio el viernes de la semana pasada. “Se consideró la posibilidad de tercerizar la producción para evitar estos hechos, sin alterar la provisión de productos y manteniendo la razonabilidad de los costos”, explicaron.

El contrato para la tercerización de la producción en Bernal fue firmado con la empresa TEDE S.R.L., una firma especializada en la producción de diluyentes para pinturas, tintas y adhesivos. “Eso disminuirá los riesgos de incendio, daño a terceros, protección del personal y vecinos y eliminará la posibilidad de hechos de violencia e inseguridad”, destacaron los ejecutivos de la compañía en el comunicado.

La producción tercerizada será llevada a cabo en el predio de 11.000 metros cuadrados que la empresa TEDE S.R.L. inauguró en 2011. La planta incluye una nave logística de 11.000 metros cuadrados, que incluye depósitos de productos terminados y centros de distribución, y unos 1.500 metros cuadrados de oficinas y laboratorios técnicos de Investigación y Desarrollo.

La firma Colorín es controlada por la compañía española Materis Paints, que a su vez es propiedad de la empresa francesa Lafarge Peintures. Según recuerda El Cronista Comercial, los galos adquirieron las operaciones de la fábrica de pinturas y barnices argentina en julio de 2006 a la familia Bemberg.

Fuente: escobarnews.com