56 años de la creación del partido de Escobar, el último que apague la luz


Mañana el partido de Escobar cumple 56 años desde su creación, pero no hay festejos. La Municipalidad redujo este aniversario a un mero acto protocolar que se desarrolló en la plaza General San Martín de Belén de Escobar para conmemorarlo.

A penas un puñado de funcionarios municipales y concejales estuvieron frente al monolito que recuerda a la Comisión Pro Partido de Escobar, los hombres que soñaron seguramente con un Escobar distinto al que hoy vivimos.

Pese a que el acto se hizo en el corazón de Escobar, la ceremonia pasó totalmente inadvertida, y los vecinos siguieron haciendo sus actividades habituales.

Ni siquiera el Jefe comunal concurrió esta mañana a la plaza de Escobar. Pero su ausencia ya no sorprende. Después de todo, Sandro Guzmán ha desaparecido prácticamente de la vida pública, y política local también. Hace varios meses que no se sabe nada del intendente, y mucho menos después de haber desistido de ir por una nueva reelección.

Pero volviendo al aniversario de Escobar, una fecha que debería ser cara para toda la sociedad escobarense, hoy es solo un asueto administrativo que juega su ubicación en el calendario para hacer los fines dd semana más largos. Nada más.

El sentido de pertenencia de un pueblo comienza con cosas básicas, como recordar sus fechas más importantes, y la comuna debería estar al frente, incentivando ese sentimiento.

Pero eso no ocurrió hoy. Tampoco el año pasado, ni el anterior.

Cuando el partido de Escobar celebró sus 50 años, el Municipio tuvo una actitud acorde a la fecha y el pueblo lo festejó como se lo merece con un sin fin de actividades. Otros tiempos.

Esta mañana, el Director de Museos y Archivo Histórico del Municipio, Gustavo Isetta, dijo ante los pocos presentes: “En este cumpleaños, número 56, queremos recordar a todos aquellos que hicieron posible ésta autonomía”. Pero, ¿Esta es la mejor manera de recordarlos?

Creo que si uno sale a la calle y pregunta quienes fueron Arturo Carboni, Nicolás Iacouzzi, Santiago Ameghino, Juan Amor, Justo Ballester, o Juan Manuel Arcos, muchos no sabrán decir que fueron algunos de esos hombres que impulsaron la creación del partido de Escobar.

Pero ellos no buscaban el bronce, solo seguían el mandato de sus corazones.

¡Eso se llama sentido de pertenencia!

Y para eso no hace falta ser un nacido y criado en estas tierras, uno puede adoptarlas como su patria chica y amar el lugar donde vive. Y quienes gobiernan deben transmitir ese sentimiento, si es que lo tienen.

Este apego se debe practicar todos los días, no solamente en los tiempos de campañas electorales.

Imagínese estimado lector si todos los funcionarios que pasaron por el municipio hubieran tenido ese sentido de pertenecía. Qué Escobar tendríamos hoy!

Obviamente que hay muchas cosas por mejorar, muchas que hacen a la vida cotidiana de todos los escobarenses. Basta con andar por las calles de cualquier localidad escobarense y ver que hay un estado de abandono manifiesto en todo el distrito. Es como si se estuviera esperando a que el próximo intendente que se siente en el sillón de Lambertuchi, tome las riendas del Ejecutivo comunal, y se ponga al frente para resolver los problemas de todos los escobarenses.

Habrá que esperar hasta el 10 de diciembre para ver si quien ocupe en los próximos cuatro años el despacho de Asborno y Estrada tiene la vocación de mejorar la calidad de vida de cada uno de quienes vive en el partido de Escobar.

Hoy, en el Palacio comunal los funcionarios municipales ya están armando sus valijas y buscando nuevos rumbos, lejos de la gestión pública.

Este gobierno que ya termina selló con un slogan su gestión: “Escobar es más que nunca” y ante ese abstracto, yo todavía me sigo preguntando ¿Es más que nunca que qué?

Pablo Aiello
Director de Escobar News