Horror, milagro y misterio en torno al asesinato de Pamela Biosa

Tras el horror y espanto por el hallazgo del cuerpo sin vida de Pamela Biosa (21) en un descampado del barrio de Loma Verde de Belén de Escobar, y el milagro que su hijo de tan solo siete meses sobreviviera más de 10 horas en sus brazos a pesar de la inclemencia del frío, queda pendiente quien fue el autor del brutal asesinato de la mujer que fue hallada por un ciruja en un zanjón en las cercanías de la intersección de las calles San Francisco y Estensoro de esa barriada.

Momentos después de que la policía se hiciera presente en el aparente lugar de los hechos, el Comisario Mayor Carlos Alvarez descartó de plano que se tratara de un homicidio en ocasión de robo porque junto al cuerpo de Biosa se encontraban todas sus pertenencias, incluso un teléfono celular y a partir de esas circunstancias, el funcionario policial se inclinó por abonar en las sospechas sobre un hecho pasional o una violación.

Pues bien, los primeros indicios (sumados a los cortes en su frente, labios y mentón, y a los raumatismos craneanos) que arrojó la pericia de autopsia -según señalaron fuentes tribunalicias a escobarnews.com– dan cuenta que Pamela Biosa intentó defenderse. Varios signos fortalecen esa hipótesis, entre ellos, los mechones de cabellos que encontraron en las manos de la joven madre.

También la autopsia reveló que en la boca de Pamela había tierra y pasto, que le habrían sido colocados para callarla.

La fiscal Molinari, que encabeza la investigación de este homicidio, tomó declaración a su marido durante toda la noche hasta esta madrugada. Y al parecer, el hombre tiene una coartada “muy sólida”, como aseguraron fuentes confiables a este medio.

No obstante, la fiscal de la causa solicitó que se practique un cotejo de ADN de este hombre y los cabellos encontrados en las manos de su esposa, que por el momento es el único elemento con el que cuenta la justicia para resolver este caso.

 

 

 

Fuente: escobarnews.com