Afirman que los barrios cerrados ubicados sobre los humedales son responsables del aumento de las inundaciones

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Según el reciente trabajo, realizado por investigadores e ingenieros, de la Fundación Humedales / Wetlands International Argentina, la Universidad Nacional de San Martín y el Laboratorio de Ecología Teledicción e Informática para la región del Delta del Paraná y su área de influencia, en la que se encuentran para la zona de Escobar : la planicie de inundación del Río Luján, bajíos ribereños e Islas del Delta de Delta, se concluyó respecto a los emprendimientos: ” Estas construcciones resultan en un incremento de la tasa de riesgo de desastre debido a inundaciones que debería ser previsto. Un ejemplo de ello es lo ocurrido la semana pasada al desbordar el Río Luján”.” Esto ha provocado el incremento de los valores históricos de inundación en áreas vecinas”. Y que fuera difundido por los medios nacionales con el impactante ingreso del agua en la Basílica de Luján debido a que el agua brotaba de las napas.

En el Río Luján, es importante señalar que si bien los emprendimientos se localizan en su planicie y a lo largo de la Cuenca su concentración es altísima en su tramo inferior previo a su desembocadura, es decir, en la zona donde se concentra o “va a parar” el agua de toda la cuenca, provocándose de este modo un severo efecto “tapón” por la obstrucción al drenaje del agua superficial y subterránea, ya que el agua naturalmente también surge y corre por su planicie, componente principal del sistema fluvial junto al cauce.

En Escobar -sigue el informe- se identifican el Parque Industrial de Loma Verde ( aproximadamente 220 has.), y entre los emprendimientos urbanísticos, promocionados como áreas de convivencia con la naturaleza: NorDelta II (o Puertos del Lago o Ciudad del Lago) en 1.440 hectáreas de la empresa Consultatio; El Cazal (70 hectáreas) y el Naudir ( 133 hectáreas) de la empresa E2; El Cantón ( 550 hectáreas); San Matías (200 hectáreas aproximadamente) de EIDICO S.A., empresa esta última que fuera denunciada recientemente por Greenpeace por emprendimientos urbanísticos que afectarían 1.100 hetáreas de bosques nativos en Villa La Angostura.

También EIDICO S.A. está desarrollando en 1.100 hetáreas del valle de inundación del Río Luján en Pilar el emprendimiento urbanístico San Sebastián.

“El desarrollo de urbanizaciones en la región del Delta del Paraná y su área de influencia está alterando el régimen hidrológico del humedal y produciendo graves impactos, como los ocurridos días atrás cuando la cota de inundación del Río Luján se incrementó más allá de los valores históricos” explica el trabajo investigativo.

Según el reciente trabajo “Urbanizaciones Cerradas: Análisis espacial en el Delta del Paraná y en las Llanuras Aluviales de sus Principales Tributarios en Sector Continental de la Provincia de Buenos Aires. Argentina” de la Fundación Humedales / Wetlands International Argentina elaborado por la Dra. Patricia Kandus (del laboratorio 3iA de la UNSAM) y la MSc. Irene Fabricante (de LETyE del laboratorio 3iA de la UNSAM), para la región del Delta del Paraná y su área de influencia, se han identificado 229 urbanizaciones cerradas con extensiones que van desde 60 a 2.000 hectáreas, incluyendo tanto obras que ya han concluido como aquellas que son aún proyectos.

“El 90% de estas urbanizaciones se ubica en las planicies aluviales de los ríos tributarios al Delta en el área continental, principalmente en las planicies de inundación del arroyo Pinazo en Escobar, del río Luján, del Reconquista-Canal Aliviador y del Arroyo de la Cruz. El resto están repartidas entre las costas del río Paraná en Zárate y Campana, y en la costa de Quilmes y Berazategui. El otro 10% se ubica en la zona de islas del Delta del Paraná, particularmente en las inmediaciones del frente de avance en los partidos de Tigre y San Fernando (provincia de Buenos Aires) y en los departamentos de Villa Paranacito y Victoria (provincia de Entre Ríos)” especifica.

También los investigadores sostienen que “En la mayoría de los casos el proceso de urbanización en estas áreas lleva a la conversión del humedal a un sistema terrestre negando las cualidades físicas y biológicas propias de estos humedales, provocando la desaparición de importantes servicios ecosistémicos como la regulación hidrológica, el control de las inundaciones, la protección de las costas y la depuración del agua”.

Y agrega que “Estas construcciones resultan en un incremento de la tasa de riesgo de desastre debido a inundaciones que debería ser previsto. Un ejemplo de ello es lo ocurrido la semana pasada al desbordar el Río Luján. Esto no fue solo consecuencia de los eventos climáticos sino que muchos de los desarrollos urbanos ubicados en la cuenca de dicho río han producido una reducción del área efectiva de planicie de inundación (humedales), resultando en el encauzamiento forzoso de los flujos durante el período de creciente. Esto ha provocado el incremento de los valores históricos de inundación en áreas vecinas”.

“Un ordenamiento del uso del territorio que considere todos los factores involucrados en los procesos de urbanización y el desarrollo de normas claras para su gestión, permitiría evitar desastres de este tipo. En este sentido es imperioso reconocer el valor que tienen los humedales al brindar bienes y servicios, tan importantes para la calidad de vida y el bienestar de la gente” concluye el estudio.

 

Fuente: escobarnews.com